~ Te ví llorar,
viviste la monotonía,
y te escuchaba hablar,
pero era él que te entendía.
Y me robó ese tesoro de duende,
y ahora comprendo era valor.
Que no se tapan los defectos
con pretextos,
y en cambio siento rencor.
Ay, ve y dile que lo odio y lo detesto,
por tener lo que fue mío,
aunque el culpable he sido yo.
Que hoy lo considero un enemigo,
lamentando la pérdida,
en la batalla por tu amor.
Recalcale que no duermo de noche,
imaginandote que en el sexo
él te devora con pasión.
Me falta valentía para admitirle,
que a tu lado fui un chiquilo,
y su hombría superó.
Agregale que hoy yo me revelo,
envidioso y egoísta,
impulsivo sin control.
Creer que yo era el único,
que tu amarías que estúpido.
Fulano con el premio,
y yo el perdedor.
Lo ví llegar,
y no pensé que importaría,
y te empezaba a conquistar,
convirtiendote en mi enemiga.
Hay un dicho,
no se sabe lo que se tiene,
hasta que se lo pierde.